Anuncio

martes, 5 de agosto de 2014

Unknown

5 mitos sobre las dietas reductoras

NUTRICIÓN. Para perder peso, lo recomendable es tener una dieta que incluya todo tipo de alimentos. Francisca Cifuentes habló con HOY sobre los mitos de las dietas.

Para perder peso es necesario ingerir todo tipo de alimentos, incluso los que son considerados engordantes. La nutricionista Francisca Cifuentes habló con HOY sobre los mitos alrededor de las dietas adelgazantes.

Según la especialista, las grasas y los carbohidratos han sido estigmatizados erróneamente, pues esos alimentos también son necesarios para hacer una dieta reductora y saludable.

Cifuentes explica que el paciente debe comer cinco veces al día en porciones que su capacidad permita. “La gente escucha la palabra grasa y se imagina comida frita. Hay grasas muy saludables y necesarias para el cuerpo, como las que hay en el pescado, como el atún o las sardinas”.

La nutricionista asegura que los trastornos alimenticios se inician por la obesión del paciente en contar las calorías que ingiere. Al evitar comidas que contengan carbohidratos, grasas o azúcares se genera una descompensación que puede derivar en una desnutrición.

Para perder peso, la doctora recomienda que el paciente busque ayuda de un especialista, pues otro de los clásicos mitos sobre adelgazar es perderse una o más comidas. “Al no comer, el cuerpo consume sus propias grasas, y ahí aumenta el colesterol. También el paciente tiende a subir de peso o a tener un efecto de rebote”.

Un almuerzo balanceado incluye pollo o pescado cuatro veces a la semana. Una porción de arroz o de papas y una ensalada. De postre, una fruta. Según Cifuentes, lo más importante es que el paciente no se prive de la comida que más le gusta.

A continuación, los cinco mitos más populares y nada saludables sobre las dietas para adelgazar.

1 Comer fruta por tres o cuatro días

Hacer una dieta que solo incluya frutas sí hace que el paciente pierda mucho peso, pero a la vez desgasta su organismo de una forma muy peligrosa. A media mañana y como postre una fruta es muy recomendable, pero el exceso puede ser perjudicial. Es aconsejable comer de tres a cuatro porciones de fruta al día, pues tienen una alta cantidad de azúcar.

Hay dietas que incluyen solo jugos de toronja o solo batidos y eso resta otro tipo de fuentes nutricionales que el cuerpo necesita para funcionar. Las frutas carecen de nutrientes esenciales como las proteínas de alto valor biológico y los lípidos. Entre ellos, los ácidos grasos esenciales, con funciones clave en la regeneración, recuperación o crecimiento de los tejidos, en la formación y funcionamiento de hormonas, anticuerpos, neurotransmisores, enzimas, funcionalidad y elasticidad de las membranas celulares.

En determinadas circunstancias de salud y enfermedad, las frutas pueden resultar contraproducentes, como en el caso de padecer diabetes.

2 No comer fruta en la noche

Las frutas tienen azúcares y carbohidratos simples que se metabolizan y se vuelven azúcar en la sangre. Si la fruta no se consume como una fuente de energía se convierte en un depósito de grasa.

Es verdad que comer frutas en la noche puede resultar contraproducente para la dieta, pero eso no significa que no se deban consumir. Es recomendable comer una fruta en el desayuno porque el depósito de azúcar se vuelve energía cuando el paciente sale a trabajar o a hacer ejercicio, pues consumirlas se justifica con la actividad física diaria.

En la noche es recomendable comer una porción acompañada de fibra, porque esta contrarresta el azúcar para que no se convierta en grasa. Las frutas tienen una alta cantidad de vitaminas, fibras solubles e insolubles, potasio, modestas de magnesio y algo de calcio. Al tomar la fruta en forma sólida se ingiere también fibra, que modula la absorción de los azúcares y mejora la metabolización de los nutrientes

3 No comer grasas

Las grasas buenas o limpias ayudan a contrarrestar las grasas malas. Las grasas buenas son las que tienen omega 6, omega 9 y ácidos linoléicos. Se encuentran, por ejemplo, en el aguacate, en los frutos secos y en el aceite de oliva. Hay pescados en los que hay grasas limpias, como en el atún o las sardinas.

Una alimentación rica en ácidos grasos insaturados ayuda a evitar enfermedades cardiovasculares, pues sus propiedades depurativas de la sangre tienen la función de reducir el nivel de colesterol y de triglicéridos.

Comerlas no significa comer frituras, como papas hechas con grasas saturadas. Es necesario equilibrar la cantidad de grasa que hay en el cuerpo de una persona, pues el mismo organismo se encarga de consumirlas cuando el paciente no ha ingerido la cantidad suficiente.

Hay dietas muy populares que están hechas solamente a base de proteínas. Serían muy perjudiciales para una persona con colesterol alto.

4 No comer carbohidratos

Algunas dietas tienen completamente prohibido el carbohidrato. Ese generalmente causa un efecto rebote.

Según Cifuentes, los pacientes suelen consultar dietas en Internet, pero esas dietas son genéricas y no analizan la situación de cada persona.

Al evitar los alimentos ricos en carbohidratos, el paciente pierde mucho peso, porque el cuerpo empieza a autoconsumirse. Esto genera una descompensación nutricional que puede tener efectos muy graves a largo plazo.

Cuando el paciente vuelve a consumir carbohidrato, el cuerpo lo asume al doble. Esto causa un efecto de rebote.

Las papas cocinadas con su cáscara, el pan integral y el arroz integral son recomendables para las porciones de cada comida. Estos carbohidratos son bajos en calorías pero envían al cuerpo la energía que requiere, pues están llenos de fibra, que acelera la digestión. Los granos, como el fréjol, la lenteja y el garbanzo también son ricos en carbohidratos y se pueden combinar con porciones de ensalada.

5 Ir a dormir sin cenar o perder el desayuno

Es necesario comer en la noche. El cuerpo no puede quedarse en un ayuno tan grande hasta el día siguiente. El secreto, según Cifuentes, está en ser inteligente a la hora de la cena. Es recomendable comer un carbohidrato complejo, como la lenteja o el garbanzo, y evitar el pan blanco. Otra alternativa es comer tortillas de maíz.

Antes de dormir, el cuerpo necesita de proteínas, como pescado, pollo, sardinas o atún, evitando la piel. La carne roja puede ser consumida una o dos veces por semana. El camarón es un marisco muy grasoso, pero la solución no es dejar de consumirlo, sino reducir su cantidad a la semana, como una vez cada 10 días. Una ensalada para cenar debe incluir tres tipos de vegetales: uno rojo, uno verde y uno amarillo.

No tomar desayuno es una de las causas del sobrepeso y la obesidad. El cuerpo es como un automóvil antiguo que necesita ser calentado para que funcione. Al saltarse una comida, el cuerpo recibe un mensaje de ahorro de energías, entonces, en la siguiente comida, ahorra la grasa que le llega.

Algunos pacientes empiezan por no tomar desayuno y luego esa dieta se convierte en no comer casi nada.

"Perder peso no significa dejar de comer. Todo lo contrario: se debe comer de todo en una dieta equilibrada”.

Unknown

About Unknown -

Author Description here.. Nulla sagittis convallis. Curabitur consequat. Quisque metus enim, venenatis fermentum, mollis in, porta et, nibh. Duis vulputate elit in elit. Mauris dictum libero id justo.